Tamara de Lempicka y el art decó
Historia y curiosidades

Tamara de Lempicka y el art decó

26 de septiembre de 2024Admin4 min lectura
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Descubre las curiosidades de la vida de Tamara de Lempicka y su estilo de arte. Un viaje donde conocerás el pasado de la artista y sus obras.

Tamara de Lempicka: Icono del Art Decó en My Way

Tamara de Lempicka, cuyo nombre real era Tamara Rosalia Gurwik-Górska, fue una pintora polaca que alcanzó la fama en Europa como referente del art decó. Nacida en el seno de una familia adinerada, Lempicka desarrolló su talento artístico desde joven y llegó a convertirse en una de las artistas más icónicas del siglo XX.

En nuestro restaurante lounge encontrarás diversos cuadros de Lempicka, inspirados en figuras femeninas y con trazos característicos de su estilo "cubismo suave", en el que fusiona elementos de diversos movimientos artísticos en una representación moderna y ecléctica. Este artículo rinde homenaje a su carrera y a las anécdotas más destacadas de su vida, un viaje a través de sus influencias y su impacto en el mundo del arte.

El Origen de la Pasión de Lempicka por la Pintura

La pasión de Lempicka por la pintura comenzó en su infancia. Según su biografía, los veranos que pasaba en Italia con su abuela, quien la llevaba a galerías de arte y museos, despertaron su fascinación por la obra de artistas italianos como Agnolo Bronzino. En palabras de Lempicka, las líneas limpias y las superficies saturadas de estos pintores fueron influencias cruciales en su desarrollo artístico.

Una anécdota conocida de su niñez cuenta que su familia contrató a un pintor para hacer retratos familiares individuales, pero Lempicka no quedó satisfecha con el resultado. Entonces, a modo de distracción, decidió hacer su propio autorretrato, sorprendiendo a todos al superar el trabajo del pintor profesional.

La Adultez y los Tiempos Difíciles

Tras casarse con su primer marido, Lempicki, y huir de Rusia a los 18 años, Lempicka se trasladó a París, donde comenzó su formación artística en escuelas como la Académie de la Grande Chaumière. En esta época, experimentó con estilos vanguardistas como el cubismo y el fovismo, y una de sus primeras obras fue el retrato de su hija Kizette en el balcón, quien actuó como su modelo en varias ocasiones.

Su vida en París se vio afectada por la Primera Guerra Mundial y el encarcelamiento de su esposo a manos de los bolcheviques. Tras rescatarlo, se mudaron a Francia, donde Lempicka continuó estudiando y perfeccionando su técnica para ganarse la vida como artista.

El Estrellato de su Carrera

A medida que su estilo evolucionaba, su talento y personalidad atrevida comenzaron a atraer a la alta sociedad. Personas influyentes se sintieron cautivadas por sus obras, lo que le permitió exponer en varias galerías y ganar popularidad. Eventualmente, Lempicka se divorció y se estableció en América junto a su nueva pareja y su hija, consolidando así su fama fuera de Europa.

Su estilo distintivo, con formas fuertes y elegantes, le permitió vender sus obras en galerías de arte y exposiciones en todo el mundo.

Las Fiestas y las Excentricidades de la Artista

Lempicka, quien provenía de una familia adinerada, llevó una vida de lujos e influencias de los años 20, una época en la que los límites morales de la sociedad se relajaron. La liberación social de la época, las fiestas de la aristocracia, el consumo de drogas y el sexo desenfrenado fueron reflejados en sus obras a lo largo de su madurez.

Incluso en sus últimos años, Lempicka volvió a trabajar en varias de sus pinturas, retocándolas para adaptarlas a sus visiones y experiencias acumuladas.

México: Su Retiro Final

México fue una de las ciudades que conquistó el corazón de Lempicka durante sus viajes, y en sus últimos años decidió mudarse allí. En la ciudad se conservan algunas de sus últimas obras, y su legado artístico sigue vivo en galerías y exposiciones dedicadas a su trabajo.

Uno de sus últimos deseos fue que sus cenizas fueran esparcidas en las faldas del volcán Popocatépetl, una petición que refleja su vínculo con el país en el que eligió pasar sus últimos días.