Cronología de una transformación cultural y gastronómica
-
La llegada de la pantalla al salón (1950-1960): En Estados Unidos y posteriormente en Europa, la televisión pasó de ser un objeto de lujo en locales públicos a convertirse en el centro gravitacional del hogar. El mobiliario del salón se orientó hacia la pantalla.
-
La invención del TV Dinner (1953): En 1953, la empresa estadounidense Swanson revolucionó la industria alimentaria lanzando las primeras bandejas congeladas prefabricadas (TV Dinners). Diseñadas en aluminio divididos en compartimentos, permitían calentar la cena en minutos y comerla sobre mesas plegables individuales delante del televisor, eliminando el ritual del plato servido en la mesa familiar.
-
El impacto en el ritmo social: Comer mirando una pantalla alteró la atención plena sobre los alimentos, introduciendo la ingesta acelerada y reduciendo los tiempos dedicados a la sobremesa y al intercambio verbal entre comensales.
La mesa compartida como acto de resistencia culinaria
La investigación en sociología de la alimentación contrapone el "comer frente a la pantalla" con el "modelo comensal mediterráneo".
|
Modelo de Cena |
Dinámica de Atención |
Impacto Sensorial y Social |
|
Cena con pantalla (TV/Dispositivos) |
Atención dividida hacia el estímulo visual |
Disminución de la percepción de saciedad, velocidad de ingesta aumentada, aislamiento social. |
|
Mesa mediterránea (Sin pantallas) |
Atención focalizada en la comida y los comensales |
Mayor disfrute organoléptico, fomento de la sobremesa, fortalecimiento de vínculos afectivos. |
La experiencia en MY WAY: reconectar con el valor del encuentro
En una era donde las pantallas individuales dominan la cotidianidad, MY WAY propone una vuelta a la gastronomía conversacional. Inspirado en el glamour de los clubs y lounges de mediados del siglo XX, el espacio está diseñado como un refugio cálido donde la luz, la música y la mesa invitan a apagar los dispositivos y mirar a los ojos.
-
Gastronomía mediterránea para compartir: Tapas creativas, entrantes para el centro de la mesa y carnes preparadas con mimo para fomentar el ritmo pausado.
-
Atmósfera inmersiva: Sin pantallas que distraigan la atención, la noche transcurre entre sabores cuidados, coctelería fina y conversaciones inolvidables en el centro de Barcelona.
Una razón más para recuperar la conversación
Volver a sentarse a la mesa sin prisas ni interferencias digitales es la verdadera experiencia del lujo contemporáneo.
Reserva tu mesa en MY WAY y redescubre el placer de cenar y conversar en el corazón de Barcelona.
